miércoles, 24 de abril de 2013

Conversaciones con el rechazo



"Lo que los demás rechazan de ti, cultívalo. Eso eres tú." (Jean Cocteau)

“No son los deberes lo que quitan a un hombre la independencia: son los compromisos.” (Louis de Bonald)

“En el fondo son las relaciones con las personas lo que da sentido a la vida.” (Karl Wilhelm Von Humboldt)


- Cuéntame, Salva, que crees que te gustaría hacer y no haces?
- Me gustaría ser capaz de conquistar a una mujer pero no sé.
- Para empezar, no puedes pretender saber hacer lo que no has intentado ni logrado antes, todo se aprende solamente con experiencia. Que crees tú que podría impedirte hacerlo?
- No lo sé. Es algo que está velado, y me produce mucha ansiedad, debe ser miedo a algo, o prejuicios, miedo a las consecuencias quizás.
- Que posibles consecuencias?
- Que a lo mejor que decida hacerme la vida imposible si por algo no me interesa repetir o verla más, por ejemplo.
- Crees que te agobiaría mucho?
- Si, y además creo que es posible que yo sienta entonces que lo que hice no estuvo bien.
- Y por qué en ese supuesto crees que no estuvo bien?
- Porque es como si la hubiera engañado.
- Pero tu la engañaste? o sucedió lo que sucedió y luego no te ha interesado.
- Bueno, yo por si acaso intento que sea ella quien pida el sexo, así luego no me siento tan mal.
- Es lo típico para no sentirse uno juzgado por hacer lo que desea hacer. ¿Y si evitaras ser ambiguo?, ¿y si le dijeras que deseas tener sexo con ella, que hubiera pasado?
- Que pensaré que estoy siendo un listillo.
- O no..!! Ella hubiera decidido por si misma y por lo tanto nadie en particular seria listillo ni tendría la culpa de lo que pasara luego. Es que tu crees que eres un listillo?
- En realidad no lo creo, pero me doy cuenta que tengo miedo a que me rechacen, por eso me cuesta acercarme a una persona que me gusta.
- Tienes muchos prejuicios?
- Creo que no.
- Sufriste de rechazo alguna vez?
- En realidad no, nunca.
- En otra vida quizás te rechazaban?
- Si, seguramente.
- Que actitud tuya podría haber sido motivo para que te rechazaran?
- Supongo que ser dominante en lugar de solícito y amable.
- Y ahora eres dominante?
- No.
- Eres solícito y amable?
- Tampoco.
- Como eres ahora?
- No me acerco a las personas, me dan miedo.
- Has probado a pedir, a preguntar y luego ver que pasa?
- No.
- Es posible que igualmente te rechacen algunas, pero no todas, lo que puede pasar es que tu promueves el rechazo inconscientemente por miedos que no llegas a ver.
- Ya.
- Cuando tu estas a gusto con una persona, puedes disfrutar de ella hasta donde la relación os lleve, son los miedos de cada uno los que suelen poner limites donde no debería de haberlos.
- Entonces quizás debería ser más claro en lo que deseo?
- Sin duda. Dos personas se conocen para disfrutar a distintos niveles de su ser, no hay ninguna norma que pueda decir si la relación es buena o mala, ese modo de pensar ya es antiguo. Ahora la gente por suerte es más liberal, puedes andar con quien quieras, opinar libremente y dedicarte a lo que te guste, se están acabando las cosas que se hacen por obligación. La única obligación es ser sincero y honesto, pero por el propio bien de uno mismo.
- Y como me quito ese miedo, esa sensación que me retiene sin darme ni cuenta, que me hace buscar excusas para no hacer lo que realmente quiero hacer?
- En realidad solo hay un modo, si ya sabes cual es tu miedo, cógelo por los cuernos y vívelo, igual descubres que tu miedo solo es una idea un poco absurda, de veras, solo puedes saberlo atreviéndote a hacer lo que quieres hacer.
- Y si me rechazan?
- No importa. Piensa que ella se lo pierde. Piensa también que el rechazo es por tu propio miedo inconsciente, porque tú así lo esperas, y lo esperas porque no crees en ti mismo o por lo que imaginas que pudiera pasar luego. Si pensaras que no te va a rechazar, realmente no lo hará.
- Estas seguro de ello?
- La mente y los deseos tienen más fuerza de lo que imaginas, tanto para conseguir un propósito, como para tirarlo por tierra. Solo necesitas confianza en tí mismo y si es posible no vulnerar el libre albedrío de la otra persona. Piensa también que la otra persona puede tener algún miedo a actuar como realmente desearía. Al final todo es cuestión de confianza.
- Bueno, pues ahora que sé que tengo miedo al rechazo, pues no me queda más remedio que vivir ese miedo, ¿no?
- Así es. Vívelo y a la vez piensa que ella eres tú, y que desea lo mismo que tú, y con el mismo grado de miedo que tú. Y no te olvides de ser lo mas honesto posible, solo así disfrutarás verdaderamente lo que hagas.
- Y si no lo consigo?
- No te preocupes. Roma no se conquistó en un día, vuelves a consulta y seguimos descubriendo que otros miedos conscientes o inconscientes se alojan en tu cuerpo. Todo es cuestión de tener buena predisposición, darse cuenta de las cosas y perseverar, y poco a poco transformaremos cualquier miedo en su polo positivo, pues precisamente lo que más miedo nos da es lo que mas deseamos, y eso significa que tras tu miedo a no ser correspondido hay un inmenso amor para dar por descubrir.
- De todos modos no entiendo a que se debe este miedo al rechazo.
- Ese miedo tal como lo describes encubre a otro miedo, el miedo al compromiso.
- ¿Pero por qué me da miedo el compromiso?
- ¿Estás dispuesto a que alguien dirija tu vida?
- Claro que no, compartir si, pero dirigir no.
- ¿Crees que tus padres son un claro ejemplo de equilibrio entre las partes?
- Ciertamente no.
- Los padres son un reflejo de lo que creemos que va a ser nuestra vida de pareja. Si uno es muy dominante y el otro muy sumiso, lógicamente tendrás una idea inconsciente que te hace ser alguno de los dos extremos.
- Me veo en el lado de mi madre, el sumiso.
- Ya sabes entonces porque puede ser tu miedo al compromiso. Piensa en ello, y mas que pensar, decídete a perseguir aquello que desees, los miedos van quedando atrás conforme conseguimos los pequeños propósitos que nos ponemos de meta.
- Entonces, le pido a una chica si quiere jugar y ya está?
- Si lo que quieres es jugar…? Venga, ya está bien por hoy, ya te puedes ir que aquí ya estas perdiendo el tiempo!!!
- Gracias.

El miedo al rechazo es el mayor de los miedos, es la inseguridad con mayúsculas, es el miedo que engloba todos los miedos. Provoca una ansiedad emocional enorme, y la autoestima de la persona es muy baja. Existe una falta de voluntad y una falta de confianza exageradas para desempeñar cualquier tarea que pueda ser juzgada por otros. El miedo al rechazo incluye todos los miedos no físicos, miedo al fracaso, a la frustración, a la humillación, al que dirán, a los desconocidos, al abandono, a la soledad y al compromiso.

Consiguiendo pequeños logros, se consigue autoestima y se va superando el miedo para luego conseguir nuevos logros. Sin embargo, el camino no está exento de fracasos, tras cada logro viene un fracaso y después un nuevo logro. Tras vencer el miedo al rechazo y recuperar la autoestima, hay que vencer al rechazo en sí. El rechazo trae consigo decepción y tristeza, emociones que son fruto de la necesidad de cariño, pero también es la debilidad de quien se cree ser una víctima. Superarlo totalmente pasa por el desapego y una comprensión de las circunstancias libre de juicios, y ello permite el desarrollo de sentimientos de amor libres de apegos, donde la única directriz es el respeto por la forma de ser de la otra persona.

La sensación de rechazo remite conforme remite la necesidad de juzgar a los demás y juzgarse uno mismo, es pareja a la buena comprensión de las circunstancias, y sus frutos son el amor y el respeto, hacia el otro, y hacia uno mismo.

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